La Navegación Turística en Padua y en la Ribera del Río Brenta
Desde la antigüedad las rutas de agua eran las preferidas del hombre: el transporte fluvial se consideraba práctico y más seguro con respecto a las rutas tradicionales muy a menudo impracticables por la lluvia, el hielo o los bandidos.
En el Véneto, ya muy rico en ríos, se realizó una red de canales artificiales navegables, verdaderas autopistas de agua, para comunicar los ríos, hacer más breve o fácil el transporte, el riego o la utilización de la energía: la gran red de ríos y canales fue para la gente de la región la fuente principal de riqueza.
Por esta red de canales todas las ciudades eran en comunicación entre sí y todas eran en comunicación con Venecia y el mar, es decir los principales lugares de intercambio comercial.
Cuando los canales presentaban poca inclinación o se navegaba contracorriente, los barcos eran tirados por caballos, conducidos por cavalanti (los hombres que se ocupaban de lo caballos) o por los propios bateleros que andaban en los malecones, llamdos caminos de sirga.
Para facilitar la navegación se costruyeron las Cuencas de navegación, llamadas también Esclusas o Puertas, verdaderos ascensores de agua, que unían cursos de agua de distintos niveles y que permitían a los barcos remontar o bajar el rio.
Los grandes comercios y las necesidades de la República de Venecia beneficiaron el gran crecimiento de la demanda de bienes y servicios de la tierra adentro: semillas de cereales, productos agrícolas, madera, mármoles, piedras calcáreas, traquita preciosa de las de las Colinas de Vicenza llegaban a Venecia por los ríos.
Pero además de las mercancías, las rutas fluviales que comunicaban Venecia con Padua y las Colinas Euganeas eran atravesadas por burci, padovane, gondole, sandoli y burchielli (es decir, distintos tipos de embarcaciones) que trasportaban mercancías y personas a lo largo de los ríos, donde se estaban construyendo unas residencias, inicialmente para controlar las actividades agrícolas, pero que se transformaron después en magníficas Villas.
El burcio (o burchio), era una típica embarcación fluvial para grandes cargas, de fondo plano, construida con la estructura de madera dura y la cubierta de madera blanda. Tenía un gran capacidad de atracar en cualquier lugar, apoyandose en las orillas. Lo recuerda también Dante en la Divina Comedia "come talvolta stanno a riva i burchi / che parte sono in acqua e parte in terra...[Como a veces hay lanchas en la orilla, que parte están en agua y parte en seco] (Infierno, canto XVII, vv 21-22)"..
Más utilizada todavía era la padovana, una especie de pequeño burcio estrecho y bajo, con proa y popa similares, redondeadas para salvar mejor los desniveles de agua y ser conducidos en las dos direcciones.
Era costumbre ir "en las montañas" en las Colinas Euganeas o "estar de veraneo" en las Villas a orillas del Río Brenta o de la Ribera Euganea de los Canales Battaglia y Bisato.
Para este servicio, las familias más ricas utilizaban los burchielli, típicas embarcaciones para el transporte de pasajeros, con camarote y tres o cuatro balcones, mientras que la gente menos rica utilizaba embarcaciones más sencillas y menos confortables, como por ejemplo la barca da Padova.
Para los trechos breves y en la ciudad de Padua se usaban las góndolas con camarote amovible, llamado "felze", que le daba el aspecto y la función de una carroza, ofreciendo amparo de las intemperias y también de miradas indiscretas.
A partir de la mitad del siglo XIX empezó una lenta decadencia del transporte fluvial, proporcional al rápido desarrollo de los ferrocarriles y de la red de carreteras; las intervenciones de limpieza, la restructuración de la red fluvial y el restablecimiento de las Cuencas, permitieron la reanudación de la navegación, para turismo o diversión, a lo largo de los antiguos cursos de agua donde la gente de la región ha construido su historia.
El Brenta es un río que nace del Lago de Caldonazzo y fluye a través del Valle de la Valsugana hasta Bassano del Grappa, donde empieza su curso de llanura, alcanza Padua en la zona norte y aquí se divide. Un brazo sigue derecho hacia el sur de la laguna de Venecia, mientras que el otro, un canal artificial realizado por los venecianos, el famoso y antiguo Naviglio del Brenta, a Noventa Padovana se desvia hacia Strà, Dolo, Mira llegando hasta Fusina y desde luego a Venecia. Noventa Padovana era el antiguo puerto fluvial de Padua a orillas del Brenta; los barcos se paraban en Noventa y los pasajeros y las mercancías llegaban hasta Padua con carros y carrozas. En 1209 se completó el corte del Canal del Piovego, largo 10 km, de Padova a Strà, que hace desembocar en el Brenta las aguas del Río Bacchiglione, comunicando directamente Padua con el Naviglio del Brenta y entonces con Venecia. Con la abertura del Canal del Piovego y la creación del puerto fluvial del Portello, la navegación hacia Padua se desarrolló muy rápidamente.
Hoy en día la navegación fluvial en Padua ofrece unos itinerarios turísticos muy agradables y cotizados.
Excursiones en barco en la ciudad de Padua
Muy agradable la navegación por los canales de la ciudad entre el verde y las murallas renacentistas.
Excursiones en barco a las Villas Vénetas de la Ribera del Río Brenta
Famosa en todo el mundo, la navegación de Padua a las Villas Vénetas de la Ribera del Brenta.
En el pasado los barcos se llamaban Burchielli; navegando a lo largo del mismo recorrido que hacían los burchielli venecianos del siglo XVIII, el viaje empieza en Padua y después de cinco esclusas, que permiten bajar el desnivel de agua de casi 10 metros y diez puentes giratorios, acaba en Venecia, Plaza San Marco. Hoy todos los barcos que recorren el Río Brenta de Padua hasta Venecia y viceversa, son barcos de motor y se llaman burchielli. Los nombres de cada embarcación varía según la sociedad de navegación: unos son modernos en metal, otros son tradicionales y antiguos barcos de madera, como los burci. Herederos de las antiguas tradiciones, estas modernas, confortables y panorámicas embarcaciones surcan las aguas del Río Brenta, lentamente, mientras las guías explican la historia, la cultura y el arte, atestiguados por las Villas del Brenta.
Excursiones en barco en el Río Bacchiglione
Un atractivo itinerario fluvial naturista entre el verde luxuriante, la navegación de Padua hasta Selvazzano, a lo largo del río Bacchiglione.
Excursiones en barco a lo largo de la Ribera Euganea
Muy interesante este itinerario de Padua a Monselice con tradicionales embarcaciones de madera; era el antiguo itinerario amado por Francisco Petrarca que atraído por belleza de estos lugares, amaba componer sus rimas, durante la navegación de la Ribera Euganea para llegar a su viña de Arquà: "ameno recesso tra i Colli Euganei, in deliziosa e salubre postura". [agradable lugar entre las Colina Euganeas, en posición magnífica y saludable]
Excursiones en barco de Pontelongo a la laguna de Venecia
Agradable, además la navegación , durante el verano, en julio y agosto, de Pontelongo a Venecia y sus islas.













